lunes, 6 de junio de 2011

Stallman pide más promoción del Software libre en México


No es la primera vez. Richard Stallman ya ha visitado el Senado de la República para promover el uso de software libre en México. En esta ocasión, vuelve a seducir a los asistentes criticando a diestra y siniestra a quienes considera sus mayores enemigos: los fabricantes de software comercial (o privativo, como él los llama).

"Software libre no es software regalado. Es el que permite cuatro libertades básicas: para su uso (por qué usarlo sólo con los gadgets que quiere el fabricante); para su estudio (cómo entender su funcionamiento si su código es se guarda bajo llave); para su distribución (hacer copias para usar y “regalar” sin fines de lucro, es el espíritu real de la tecnología); y para mejorarlo (todo usuario debería poder modificarlo a su antojo y necesidades)”, explicó Stallman, un programador de origen estadounidense que fundara en 1983 el Movimiento de Software Libre"

El tema, aunque seduce a muchos --sobre todo a los estudiantes--, resulta aún espinoso, pues en México la mayor parte de la venta y consumo de software está en manos de marcas multinacionales, como Microsoft , Apple, Adobe y muchos otros, con quien el gobierno y las instituciones académicas han hecho convenidos millonarios desde años. Estas marcas, además, han sido grandes donadoras y promotoras de la cultura digital en México, por lo que no resulta del todo justo, para muchos, el desconocer sus logros.
Lo cierto es, que muchos mexicanos ya han usado software libre, quizás sin saberlo. El mejor ejemplo es la Wikipedia, que cumple con las cuatro libertades mencionadas. También está Google y prácticamente todas sus herramientas, así como el navegador Firefox, creado por la comunidad Mozilla.
"El software privativo (o comercial) es una trampa: ofrece lujos y beneficios que te obligan a depender de ellos en servicio técnico, actualizaciones y en aprendizaje. Este software te cobra por vigilar tu información, por restringir su uso y por evitar que otros lo perfeccionen”, dijo Stallman en un español “casi” perfecto, sin dejar de hacer bromas.
¿Ejemplos? Stallman tiene muchos: desde la suite de Windows, cuyos múltiples errores obligan al usuario a especializarse en la marca y a contratar expertos en Microsoft; hasta la plataforma de Apple, que fuerza al usuario a comprar únicamente hardware de su propiedad. Y hasta Amazon, que en el 2009 “borró” todas las copias del libro 1984 de George Orwell, del Kindle de sus usuarios.
Stallman suele ser un personaje radical. Se molesta que le tomen demasiadas fotos, que traten como estrella de cine y que no le pregunten dudas concretas o lógicas. Pero sobre todo, le molesta que lo adulen.
"México tiene el peor sistema de derechos de autor. ¿Para qué quieren proteger algo por más de 100 años después de que se murió el autor? Hasta en estos temas el software libre tiene mucho que aportar, pues permitiría que los artistas tuvieran ganancias reales (todo se lo lleva su agente, disquera o manager). Un artista debería de vivir del subsidio del gobierno y no de vender lo que hace”, agregó.
Y antes de despedirse y salir corriendo al aeropuerto, insistió:
"si un país quiere soberanía, que use software libre, con él fomentará la creación de empresas que de dediquen a desarrollarlo, a darle soporte técnico o a capacitar a otros, de talentos. Y lo mejor, permitirá que los ingresos obtenidos por su venta se queden en casa y no en las manos de una multinacional”.
UNA BATALLA GANADA
"Hemos ganado la batalla”, dijo orgulloso Emilio Saldaña, como si se tratara de una consigna de guerra. Él, junto con muchos de los asistentes, ha fomentado el uso de software libre en México desde hace quizás 20 años.
"Hace todavía cinco años, una reunión como ésta hubiera sido impensable. Si sugerías usar software libre perdías tu empleo, el apoyo y hasta el prestigio”.
Se trata de una reunión formal, en uno de los auditorios del Centro Histórico del Senado, que se considera casi insólita, pues ha congregado a decenas de “jipis tecnológicos”, como ellos mismos se llaman.
Es raro el que usa traje y corbata. Todos parecen traer pelo largo, largas barbas y jeans con tenis o botas (sí, al igual que Richard Stallman). Incluso, todos parecen conocerse de antaño, después de todo, son compañeros de la misma lucha.
No faltan los comentarios reaccionarios. Los aplausos constantes cada vez que alguien habla mal de una marca…
"Sí, ya ganamos esta batalla, pero ahora vamos por una nueva. El software libre ya está en México, ahora tenemos que incentivar que lo usen más, que se creen más expertos en el tema y sobre todo, que se genere mayor conciencia de sus beneficios”, agregó Saldaña.
Al final, todos se despiden con abrazos. Efectivamente, se sienten triunfadores, aún cuando saben que las grandes marcas están asociadas con la Amipci, la Amiti, la Canacintra y todos esos organismos que tienen más recursos y voz que la de ellos. Pero por hoy, se dicen, han ganado una batalla.

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